Vida en Japón

Dentistas, gingivitis y periodontitis.

Mantener una buena higiene bucal es algo a lo que quizás no se le da la importancia que debiera. Y quizás yo no sea yo el mejor ejemplo de llevarlo a raja tabla. Además, por unas cosas u otras – entre ellas el coronavirus –, llevaba casi un par de años sin pisar el dentista. Y más lejos aún quedaba mi primera visita en Japón.

Por ello me decidí a prestar una visita a mediados de Julio. En la revisión, y después de una radiografía y la típica limpieza bucal, me comentaron que lo más probable es que tuviera una enfermedad en las encías, puesto que algunas piezas presentaban sangrado durante la limpieza.

<<¿Pero qué enfermedades de las encías podría tener?>> Me preguntaba yo. Pues lo más probable es que fuese alguna de las dos que os señalo a continuación:

  • Gingivitis: se manifiesta en la boca a través de un aumento de sangrado e inflamación de las encía debido a un exceso de la placa bacteriana. En esta fase inicial la enfermedad es reversible con una correcta eliminación del sarro y unas adecuadas técnicas de higiene dental. Esta enfermedad es bastante común entre la población.
  • Periodontitis: etapa más avanzada a la gingivitis, en la que se ven afectados los tejidos que rodean los dientes. Encías, hueso y ligamento periodontal pueden quedar afectados y es una de las causas más frecuentes de la pérdida de los dientes. La enfermedad no es reversible y se convierte en crónica.

Para saber si nos encontramos ante una u otra existe una prueba llamada sondaje periodontal, que fue la que me realizaron en la segunda consulta. En japonés es shishuubyou kensa (歯周病検査), que viene a significar algo así como prueba / examen periodontal.

Y sin más dilación entremos en materia sobre mi experiencia.

Sondaje periodontal.

El sondaje periodontal consiste en la medición del espacio entre las encía y los dientes, a lo que también se conoce como surco gingival. Por norma general, se considera que una encía está sana si este surco es menor o igual a 1 milímetro. Aunque también encontré tablas indicando que una encía sana puede tener un surco gingival menor o igual a 3 milímetros siempre y cuando no provoque sangrado al realizarse el sondaje.

El problema es que este surco puede hacerse más profundo a medida que se acumulan bacterias / placa. De hecho, cuando superan los 3 milímetros de amplitud se suele usar el término bolsa periodontal, y es entonces cuando hay que empezar a preocuparse, ya que cuando mayor sea esta bolsa, mayor será la placa acumulada y mayor puede resultar la perdida de masa ósea, llevando a incluso la caída de los dientes en los estados más avanzados de la enfermedad.

La prueba se realiza con sedación local y con un aparato llamado sonda periodontal, que tiene una especie de gancho al final terminado en punta. Este instrumento se introduce entre la encía y el diente para medir el espacio entre ellos, esto es, el surco gingival.

sonda periodontal dentista

No os preocupéis, que para esta prueba aplican anestesia. Y aunque por la explicación que os he dado pueda intimidar, por lo menos a mí, no me resultó nada incómodo y no notaba que me estuviese insertando nada, simplemente escuchaba a mi dentista decir números – las profundidades de cada surco – que un ayudante apuntaba en una libreta.

Para poder explicaros mejor esto, os comparto mis resultados, ya que les pedí que me los imprimiesen para compartir mi experiencia con vosotros.

Si os fijáis bien, la imagen está dividida en dos partes, tanto horizontal como verticalmente:

  • La parte de arriba pertenece a las piezas dentales superiores y la de abajo a la parte inferior.
  • La lectura horizontal es también de sentido común, mostrando nuestros dientes numerados del 1 al 8, perteneciendo el 1 y 2 a los incisivos – vulgarmente conocido como paletos – y los números más altos a los premolares y molares.

Para medir el surco gingival / profundidad de las bolsas, dividen cada diente en 3 secciones:

  • parte izquierda del diente,
  • parte central
  • parte derecha.

Y como cada diente tiene 2 caras, la que se muestra al público y la oculta, tomarán 6 mediciones por pieza. Además, se incluyen parámetros adicionales, como si sangra o no al introducirse la sonda. Toda esta información es visible y legible en el informe. A continuación os amplio una de las partes más jodidas de mi dentadura para explicarlo con un ejemplo.

Pondré como ejemplo el tercer molar, que es la pieza con el número 8. Si os fijáis, el tercer molar de arriba presentaba sangrado en todos los lugares donde se introdujo la sonda, y la profundidad de las bolsas fueron de 3mm., 2mm. y 2mm. para la cara exterior, y algo más profundas en la cara interior: de 4mm., 3mm. y 4mm.

De manera adicional, tratarán de ver si cada una de tus piezas dentales se mueve o no. Lo suyo es que estén fijadas, ya que si se mueve puede dar señales de que la situación de esa pieza es delicada. Si hay movimiento lo anotarán también en el informe. (En mi caso tuve suerte y ninguna pieza se movía)

Y las conclusiones de la prueba que me realizaron fueron:

  1. Ninguna de mis piezas dentales presentaba movimiento.
  2. La mayoría de surcos gingivales tenía un espacio de entre 2 y 3 milímetros, presentando sangrado principalmente en la parte superior de la boca. Esto es una señal de gingivitis.
  3. Varias piezas presentaban una ligera periodontitis, con bolsas de entre 4 y 5 milímetros, coincidiendo casi siempre con los molares y premolares (piezas del 6 al 8). Mi consuelo es que, aun habiendo muchos casos con bolsas periodontales de 4 milímetros, solo presentaba un par de casos aislados de 5 milímetros, con lo cuál parece que estaba a tiempo de controlar la enfermedad.

Muy a tener en cuenta es que, una vez la periodontitis está ahí, es una enfermedad crónica que debe ser tratada y monitorizada por vuestros dentistas de manera regular. Requiriere, además, una completa colaboración por vuestra parte en forma de higiene bucal ejemplar.

Si queréis saber más sobre estas enfermedades os recomiendo que leáis el completo informe de la SEPA (Sociedad Española de Periodoncia) sobre este tema de 2019.

Bien, y después de este tostón ¿cuál fue el tratamiento que me aplicaron?

Tratamiento para la periodontitis.

Bien, pues una vez terminada la sonda periodontal, que solo requiere de una sesión de 1 hora, mi dentista me dijo que habría que comenzar el tratamiento para los dientes afectados de periodontitis. Para ello dividió las zonas afectadas en bloques y me comentó de hacer 6 sesiones en diferentes días de 1 hora, en la que se iría tratando cada bloque.

El tratamiento consistió en limpiar la placa acumulada en las bolsas periodontales que son iguales o mayores de 4 milímetros. También deciros que, según he leído, las bolsas con una profundidad mayor de 5 milímetros pueden resultar muy complicadas de limpiar con el procedimiento habitual y, según la gravedad y el tamaño de éstas, pueden requerir incluso de cirugía. Pero este no fue mi caso.

Para cada una de estas sesiones de limpieza se realiza lo que se conoce como raspado y alisado radicular, que consiste en un raspado de la superficie de las raíces de los dientes, lo cual hace el dentista con un material llamado curetas. Con éstas se accede al interior de la bolsa periodontal para limpiar la placa acumulada. Esto difiere de las limpieza bucales habituales, ya que se hace por dentro de las encías y no por fuera, por eso requiere de anestesia local.

La dentista que llevo al cabo todas las limpiezas fue la misma en todas las sesiones, con lo cuál ayudó a personalizar mi caso particular y a darme más confianza. Además de que era muy simpática y accesible a la hora de contestar dudas o preguntas.

También me recalcó que para el éxito total del tratamiento requería de una colaboración bastante activa por mi parte. Para ello me recomendaron la siguiente rutina diaria de limpieza bucal: 

  • Lavado / Cepillado de boca al menos 3 veces al día.
  • Seda dental a diario para limpiar los posibles restos de comida acumulados en el espacio entre los dientes.
  • Cepillado extra entre los dientes, más en concreto en la parte base donde se encuentran las encías. Esto se realiza con los cepillos interdentales y es bastante tedioso de hacer. Me dijeron de hacerlo también a diario, y a ser posible antes de cada cepillado de boca.

(* Además de esta rutina serán necesarias visitas regulares al dentista para que monitoricen el avance o estabilización de la enfermedad)

Los cepillos interdentales.

Había escuchado hablar antes de ellos, pero no tenía conocimiento de su forma o uso. Ahora no me queda otra, ya que trato de hacer mínimo un cepillado interdental al día, que suele ser antes de irme a dormir.

Al principio es muy probable que te sientas incómodo o te sea imposible el introducir incluso el más pequeño de ellos por el espacio entre los dientes. Y esto has de hacerlo para todas las piezas, haciendo cepillado en forma de zig-zag, como si de un serrucho se tratase.

Existen cepillos interdentales con múltiples tamaños que se adecuan al espacio que tienes entre los dientes. En la clínica me recomendaron la marca DENT.EX, y el primer día me proporcionaron dos de muestra, un de tamaño pequeño (color rojo) y otro más grueso (color amarillo).

cepillo interdental marca DENT.EX 4S

Al llegar a casa investigué y se ve que DENT.EX dispone de cepillos de 7 diferentes tamaños, siendo el 4S el más fino de todos – el rojo que me dieron – y el LL como el más grueso. Además, para hacerlo más sencillo los dividen en colores. Aquí os listo de menor a menor tamaño:

  • Rojo (4S).
  • Rosa (SSS).
  • Blanco (SS).
  • Amarillo (S).
  • Azul (M).
  • Verde (L).
  • Gris (LL).
gama cepillo interdental dentex 7 diferentes tamaño

En principio, a mi me recomendaron empezar con el más pequeño de todos, el 4S. Estúpido de mi parte, pensé que ese sería el tamaño adecuado para mi boca, y como soy un ansias, fui tan bruto de comprar un pack de 10 cajitas de 4 unidades para abaratar costes (son algo caros los jodíos…).

Luego resultó que debía pasar de usar el cepillo más pequeño (4S) a uno de los más gruesos, en tanto y cuanto pudiera pasar entre los dientes, para que así se limpiase mejor cualquier residuo acumulado. Al menos el tamaño más pequeño siempre puede usarse, pero preguntad antes de actuar como yo ¡No seáis tan brutos, jajaja!

En cuanto a dineros, deciros que también los vendían en la misma clínica dental, a un precio de 470 yenes por cada caja de 4 cepillos, excepto si eran los de menor tamaño (4S), que eran más caros que los demás, ascendiendo el coste a 630 yenes. Además, no te cubre el seguro esta parte, con lo que te tocará pagar el total del mismo. (aunque si que te dan un recibo del gasto si los quieres incluir en la declaración de la renta para desgravarte a final de año)

Los precios que encontrarás en sitios on-line como Rakuten o Amazon son algo más asequibles, sobretodo si compras en pack. El precio medio por caja que yo conseguí fue de 420 yenes, además siendo los de tamaño menor, los 4S, que en la clínica me querían cobrar un 50% más caro.

Y por último deciros que estos cepillos suelen romperse con facilidad. En mi caso, usándolos solo una vez al día, suelen durar una media de 3 a 4 días, ya que el alambre que pasa por el espacio entre los dientes se doblar con facilidad y termina cediendo. Por ello merece y mucho la pena tratar de ahorrar el coste de los mismo al comprarlos.

Otros cepillos interdentales que probé son unos mucho más económicos pero también más difíciles de usar para algunos dientes y se rompen con muchísima facilidad. Yo usaba uno o dos a veces al día. Aquí tenéis una foto de los mismos, por si pudiera interesaros.

Aunque os ponga como ejemplo la marca Oral-B, los tenéis también de marca desconocida (yo los probé de una llamada Gum), con precios más económicos por unidad. Pero a la larga creo que puede salir más caro y la limpieza es más complicada, al menos para las piezas molares.

Vocabulario.

Y aquí os dejo con un listado de vocabulario que os puede resultar útil si tenéis que asistir al dentista y os ocurre como a mi, que os empiezan a hablar con palabras nuevas:

  • shiseki (歯石): sarro
  • haguki (歯茎): encía (aunque probablemente os digan “gamu” que proviene del término anglosajón “gum”)
  • shishuubyou (歯周病): periodontitis
  • shishuubyou kensa (歯周病検査): prueba / examen periodontal.
  • shinikuen (歯肉炎): gingivitis
  • shikan burashi (歯間ブラシ): cepillo interdental
  • puraaku (プラーク) / shikou (歯垢): placa

Aunque encontraréis mucho más vocabulario extra el artículo que escribí sobre mi primera visita al dentista en Japón.

Y vosotros, ¿habéis escuchado alguna vez hablar de estas enfermedades? ¿Qué tal fue vuestra experiencia con el dentista en estos casos?

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